Buscar este blog

sábado, 19 de junio de 2010

Algo de Historia

Cuando en 1535 lIega Pedro de Mendoza a estas costas trae entre sus acompañantes a un soldado de la infantería alemana, Ulrico Schmiedl, quien fuera el primer cronista de la conquista de esta parte de América. En 1536 se une a la expedición de Juan de Ayolas y Martinez de Irala para remontar el Río Paraná con la finalidad de lIegar al Paraguay.
Impresionado por las costumbres y los alimentos de los indios guaraníes los describe en su libro "La conquista del Río de la Plata", pero llama la atención que no hace mención a la yerba mate.
Hernandarias, quien fuera el primer criollo que tuvo un cargo público como gobernador de Asunción en 1544, observó que los indios lIevaban una pequeña bolsa de cuero, guayaca donde guardaban las hojas de la yerba mate picada a la que IIamaban ca'a. Esta la mascaban o hacían una infusión que bebian en una calabaza o "matí " con un trozo de caña tacuata. Entre las leyendas, relata la costumbre de los indios de comerse de vez en cuando algún prisionero, al que antes cebaban y lo cocinaban con batatas. ¿Será cierto?
En 1565, comienza la evangelización con la Compañia de Jesús, quien establece la primera reducción indigena en lo que es hoy Misiones, de la que quedan aún hoy ruinas de extraordinario valor artístico e histórico.
A su llegada los jesuitas lo prohibieron por considerarlo un vicio, pero luego lo incentivaron no solo para evitar el consumo de alcohol al que eran tan aficionados los indios sino que vieron en ella una fuente de ingresos importante. Ya a comienzos del siglo XVII se perfeccionó su cultivo y fue el primer producto se que envió, no sólo al resto de las provincias, sino también a España donde, para competir con el té inglés, se vendía como "Te de los Jesuitas".
Cuando en 1767 Carlos III de España los expulsa, se pierde con ellos la producción nacional. Entre 1779 y 1804 lIega a estas tierras el médico y naturalista de la marina francesa Bompland, cuyo verdadero nombre era Aime Goujand, para participar de la expedición del eminente alemán Alexander von Humbold, y juntos describen más de 60.000 especies vegetales y gran cantidad de insectos y aves. En 1823 es el naturalista francés Augusto de Saint Hilaire quien lo clasifica con su nombre científico "lIex paraguariensis". Bompland regresa a América en 1816 entusiasmado con la yerba mate yen 1821 se instala en lo que es hoy la provincia de Misiones. Solicita permiso al gobierno del Paraguay para interiorizarse de su cultivo pero el dictador Rodríguez , ante el temor de perder su monopolio, lo apresa. Intervienen Simón Bolivar, von Humbold y el gobierno francés y luego de casi 10 años es liberado.
En 1881 cinco familias alemanas se afincan en San Bernardino formando la primera colonia para su explotación y Ie siguen otras, entre ellas la cuestionada Nueva Germania, del matrimonio Foster, el profesor berlinés y ella Elizabeth Nietzsche, hermana del famoso filósofo admirado por Hitler junto con el músico Wagner. En 1896 un investigador de esa colonia, Federico Neumann, recopilando las técnicas de los indios y de los jesuitas, logra su cultivo racional.
Nos surge otra pregunta. ¿Cómo nos IIega el mate desde su lugar de origen? Los indios, al retirarse los jesuitas emigran a los campos del sur y allí conviven con gauchos y españoles desertores de las fuerzas realistas, trasmitiendo la tradición del mate.
Hacia 1911 se expande verdaderamente, tanto que en 1935 se dicta la ley N° 12236 para regular su cultivo y comercio e imponiendo un impuesto a su explotación, del que se liberó en 1957.
Son muchas las leyendas sobre su origen, en versiones guaraníes y cristianas. La primera Ie atribuye a Yarí, la luna y Araí la nube rosada del crepúsculo, las que bajaron a los bosques que Tupá, Dios poderoso de los guaraníes, había creado, siendo considerando hoy a Caá-yarí su diosa protectora. Las leyendas cristianas son muchas. Alguna dice que fue Jesus en compañía de San Juan y San Pedro que bajaron a la tierra para entregarla a los guaraníes y otra Ie atribuye a Santo Tome.

MATE: Calabaza atada, oro cincelado, cadenillas de oro Argentina, primera mitad del Siglo XIX - Perteneció a Encarnación Ezcurra del Rosas - Col. Horacio Porcel y Sra.



PAVA: Punzón: C. R. - Plata Fundida y cincelada Argentina (?); fines del siglo (XVIII)? - Col. Carlos Hoss



MATE: Plata repujada, fundida y cincelada Alto Perú, segunda mitad del siglo XIX Col. Museo Fernández Blanco.

No hay comentarios:

Publicar un comentario